La FIFA vive una disputa que puede cambiar el negocio del futbol mundial. AP reporto que altos funcionarios como Arsene Wenger y Mattias Grafstrom tomaron distancia del plan de Gianni Infantino para abrir el Mundial a inversionistas privados.
La idea de vender parte del torneo al capital privado encendio alarmas en Europa y entre actores que temen perder control deportivo frente a intereses financieros.
El Mundial es mucho mas que una competencia: mueve television, patrocinios, boletaje, turismo, sedes y poder politico. Cualquier cambio en su propiedad o administracion altera el equilibrio del futbol global.
La consecuencia para Mexico tambien importa. Despues de organizar partidos mundialistas, el pais queda atento a decisiones que pueden modificar sedes, ingresos y acceso de aficionados en futuras ediciones.





