Un caza F-16 rumano derribó un dron que penetró el espacio aéreo del país, la primera acción de este tipo desde el inicio de la guerra en Ucrania. El aparato cayó cerca de Padina, en el condado de Buzău, sin causar víctimas ni daños materiales.
Los radares detectaron el objetivo cerca de Sulina, en el delta del Danubio. Eurofighter italianos desplegados en la misión de vigilancia de la OTAN y F-16 rumanos despegaron para interceptarlo antes de que se internara hacia una zona situada aproximadamente a 130 kilómetros de Bucarest.
El presidente rumano confirmó el derribo, pero las autoridades no han determinado el origen del dron. Equipos militares y especialistas recuperan fragmentos para establecer su tipo, ruta y posible misión, información necesaria antes de atribuir responsabilidades.
El incidente eleva la tensión en el flanco oriental de la OTAN y prueba las reglas de respuesta ante incursiones aéreas. Rumania había registrado fragmentos y violaciones previas cerca de la frontera ucraniana, pero esta intervención marca un cambio al pasar de la vigilancia a la neutralización directa de una amenaza.




