Jorge Messi murió después de haber guiado durante décadas la carrera del futbolista más famoso de su familia. Su papel comenzó mucho antes de contratos, premios y estadios llenos.
Fue padre, entrenador temprano y finalmente representante de Lionel Messi. La vida familiar cambió cuando entendió que el niño era distinto y necesitaba una estructura capaz de proteger su desarrollo.
Tenía 68 años y siguió involucrado en decisiones deportivas y comerciales de enorme alcance. Clubes y jugadores guardaron minutos de silencio y enviaron mensajes a la familia.
Su muerte deja al descubierto la historia íntima detrás de una figura global. También abre una transición en el círculo que durante años administró cada paso de la carrera de Messi.





