El fantasma de quedarse sin señal ronda a millones de usuarios de telefonía en México. Aunque el plazo obligatorio para registrar las líneas venció, la autoridad reguladora dio marcha atrás a la desconexión inmediata y anunció un nuevo calendario escalonado que se extenderá hasta fin de año.
El registro busca vincular cada línea a la identidad de su titular, pero avanzó con lentitud: buena parte de los chips en circulación seguían sin registrarse conforme se acercaba la fecha límite, lo que amenazaba con dejar sin servicio a una porción enorme del mercado.
Bajo el nuevo esquema, las líneas de prepago pendientes se desconectarán de acuerdo con el último dígito del número telefónico, empezando por las terminadas en cero a mediados de agosto y concluyendo con las terminadas en nueve al cierre de diciembre. Quien no complete el trámite verá su línea bloqueada, con acceso únicamente a llamadas de emergencia al 911.
El saldo y el número no se pierden, pero el servicio permanecerá suspendido hasta regularizar la situación. La recomendación oficial es no esperar al último minuto y completar el registro cuanto antes.


