El INEGI reportó un superávit en la balanza comercial de 9 mil 857 millones de dólares durante el primer semestre, una cifra que multiplica por más de siete el saldo del mismo periodo del año anterior y que constituye un máximo histórico para el país.
El salto se explica por un desempeño exportador sin precedente. Las ventas mexicanas al exterior alcanzaron 389 mil 723 millones de dólares entre enero y junio, un crecimiento anual de 24.6 por ciento. Las exportaciones manufactureras concentraron 355 mil 901.5 millones, con un avance de 25.8 por ciento frente al año previo.
Solo en junio el país colocó mercancías por alrededor de 72 mil 551 millones de dólares, un incremento anual de 34.4 por ciento que dejó un superávit mensual cercano a 4 mil 090 millones. Las exportaciones no petroleras crecieron 34.1 por ciento y las petroleras avanzaron 43.4 por ciento.
El peso mexicano se benefició del dato y abrió operaciones alrededor de 17.45 unidades por dólar en una sesión de movimientos contenidos. Analistas advierten, sin embargo, que la tensión arancelaria con Estados Unidos mantiene un freno sobre una apreciación mayor y anticipan un cierre de año más complicado para la industria exportadora.



