De acuerdo con un reporte publicado este lunes por El País, Andrade padecía diabetes e hipertensión y fue encontrado inconsciente durante una revisión rutinaria mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La causa oficial de su muerte continúa bajo investigación del médico forense.
El caso adquiere especial relevancia porque, según el mismo reporte, ya son 18 los mexicanos que han muerto bajo custodia del ICE durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
La muerte de Andrade llevó nuevamente al Gobierno mexicano a exigir una investigación transparente y a realizar gestiones diplomáticas para esclarecer lo sucedido. La Secretaría de Relaciones Exteriores busca que las autoridades estadounidenses determinen las circunstancias del fallecimiento y establezcan si existieron irregularidades durante su detención o atención médica.
La preocupación aumenta ante los cuestionamientos sobre otros fallecimientos registrados en centros de detención migratoria. En algunos casos, las versiones iniciales de las autoridades han sido objeto de controversia y las familias han exigido investigaciones independientes.
El Gobierno mexicano también enfrenta el desafío de brindar asistencia consular a los familiares, garantizar el acceso a la información y exigir que las investigaciones no se limiten a las explicaciones iniciales de las autoridades responsables de la custodia.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿qué garantías tienen los migrantes cuando quedan bajo la responsabilidad del Estado que los detiene? Mientras se determina la causa de muerte de Andrade, su fallecimiento se suma a una lista de casos que mantienen bajo escrutinio las condiciones de detención migratoria en Estados Unidos y la capacidad de las autoridades para garantizar la integridad y la vida de las personas bajo su custodia.




