Según la información publicada por Omnia, los agentes pertenecen a las subdirecciones de Despliegue Operativo, Táctica e Inteligencia. Serán distribuidos en cuatro grupos para cubrir jornadas extraordinarias de miércoles a sábado.
El esquema contempla la incorporación de 81 policías adicionales por jornada. La distribución de los elementos se determinará a partir de los análisis de incidencia delictiva y de la información recabada por las áreas de inteligencia de la corporación.
Uno de los aspectos centrales del operativo es que los despliegues podrán modificarse conforme se reciban reportes en tiempo real. Esto permitirá concentrar recursos en sectores donde las autoridades identifiquen una mayor necesidad de vigilancia o una incidencia delictiva que requiera atención prioritaria.
La medida busca fortalecer la capacidad de respuesta ante hechos violentos y aumentar las labores preventivas. Sin embargo, su efectividad dependerá de que el despliegue se traduzca en una reducción verificable de los delitos y no solamente en una mayor presencia de patrullas.
La ciudadanía podrá evaluar los resultados mediante indicadores como la evolución de los homicidios, los tiempos de respuesta, las detenciones relacionadas con delitos violentos y los resultados de los recorridos preventivos.
La información disponible no especifica todavía cuántos homicidios busca reducir la estrategia ni presenta una meta cuantitativa para medir su desempeño.






