Brasil entró en una nueva fase electoral con el inicio de propaganda gratuita en radio y televisión. Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se preparan para una disputa dura en medios que todavía alcanzan a millones de votantes.
La campaña comienza mientras crecen señalamientos de corrupción alrededor de los entornos de ambos candidatos. Los anuncios buscarán fijar relatos simples sobre economía, seguridad y honestidad antes de los debates y actos masivos.
AP y EFE confirmaron el arranque de los espacios oficiales y la centralidad de los dos aspirantes. Aunque las redes han cambiado la comunicación política, la televisión y la radio siguen siendo decisivas en un país de dimensiones continentales.
La polarización puede movilizar electores, pero también desplazar propuestas concretas. Brasil necesitará contrastar planes, financiamiento y resultados previos para evitar que la campaña quede reducida a ataques personales y desinformación.



