La tensión del golfo Pérsico sumó un foco inesperado cuando los hutíes lanzaron nuevos ataques contra Arabia Saudí y fuerzas yemeníes. La ofensiva amplió un conflicto que ya amenaza rutas comerciales.
Riad respondió con un acuerdo de defensa junto con Turquía y Pakistán. Los firmantes lo presentan como un mecanismo de disuasión colectiva frente a cualquier agresión.
La participación de tres potencias militares modifica el equilibrio regional y eleva el costo de un error de cálculo. También complica los esfuerzos para contener la guerra y proteger el transporte marítimo.
El impacto potencial rebasa Oriente Próximo: petróleo, seguros y fletes reaccionan ante cada ataque. Las economías latinoamericanas pueden recibir el golpe mediante combustibles más caros y nuevas presiones inflacionarias.






