La disputa por el dinero del Mundial escaló de los despachos deportivos a una posible causa penal. La UEFA prepara una denuncia en Suiza contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, por su intento de vender ganancias futuras a inversores privados.
La operación estaba valorada en alrededor de 4 mil millones de dólares y habría cedido derechos comerciales vinculados al torneo. La resistencia europea fue tan fuerte que Aleksander Ceferin llegó a plantear un boicot antes de que el plan se frustrara.
AP y EL PAÍS confirmaron la preparación de la denuncia y el posible señalamiento por gestión financiera indebida. Corresponderá a autoridades suizas determinar si la negociación rebasó una disputa de gobernanza y constituye una conducta delictiva.
El conflicto afecta la confianza en el organismo que administra el evento deportivo más visto del planeta. Transparencia contractual, controles independientes y rendición de cuentas serán indispensables para evitar que los ingresos del futbol se manejen sin supervisión suficiente.




