Los veintisiete países de la Unión Europea dieron el visto bueno definitivo al préstamo de 90,000 millones de euros para Ucrania y al vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, después de que el gobierno húngaro retirara su veto tras dos meses de bloqueo. La decisión se alcanzó en un Consejo de embajadores europeos, con la formalización final prevista para las próximas horas.
El acuerdo llegó menos de 24 horas después de que Kiev anunciara que había concluido la reparación del oleoducto Druzhba, la principal arteria de transporte de petróleo ruso hacia el centro de Europa. El gesto de Ucrania fue visto como un elemento que facilitó la remoción del veto húngaro, que había paralizado la ayuda financiera desde febrero.
Las sanciones del vigésimo paquete contra Rusia entrarán en vigor de forma inmediata, mientras que las medidas individuales contra personas y entidades requerirán publicación en el Diario Oficial de la UE. Es el conjunto de sanciones más amplio aprobado desde el inicio de la guerra, e incluye restricciones a sectores tecnológicos y energéticos.
El desembolso efectivo del préstamo comenzará la semana próxima, tras completar el procedimiento formal. Ucrania necesita los fondos para mantener sus operaciones militares y reconstruir infraestructura crítica dañada por los bombardeos rusos. El apoyo europeo llega en un momento en que el suministro de armas desde Estados Unidos enfrenta incertidumbre política.

