El Gobierno federal proyecta invertir 181 mil millones de pesos en 152 obras hospitalarias durante la administración. El paquete incluye 50 hospitales nuevos, 47 ampliaciones y 55 sustituciones o remodelaciones mayores.
La meta es elevar las camas censables de las instituciones públicas desde cerca de 97 mil hasta poco más de 106 mil. Solo los nuevos hospitales aportarían 6 mil 364 camas, mientras las ampliaciones y mejoras sumarían el resto de una expansión superior a nueve mil espacios.
Las autoridades informaron que 39 proyectos ya fueron concluidos durante los primeros 22 meses del sexenio, con mil 474 camas nuevas. El IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar tienen obras en diferentes fases, desde planeación hasta construcción y puesta en marcha.
El desafío no termina con abrir edificios: cada unidad requiere especialistas, enfermería, equipamiento, medicamentos y presupuesto operativo permanente. La utilidad real de la inversión se medirá en tiempos de espera, cobertura regional y capacidad para atender urgencias, cirugías y enfermedades crónicas.





