La primera ministra italiana Giorgia Meloni enfrenta su primera gran crisis de gobierno tras sufrir una derrota en el referéndum sobre la reforma judicial que promovió su administración. El rechazo ciudadano desencadenó en menos de 48 horas la renuncia de la ministra de Turismo, Daniela Santanchè —quien ya estaba bajo investigación por fraude—, así como la salida del subsecretario de Justicia, Andrea Delmastro, y la jefa de Gabinete, Giusi Bartolozzi.
La derrota marcó un punto de inflexión para Meloni, quien desde que asumió el poder en octubre de 2022 había logrado mantener una imagen de solidez política interna. La reforma judicial buscaba dar más poder al ejecutivo sobre la selección de jueces, una medida rechazada por amplios sectores de la sociedad italiana y por la oposición, que la calificó como un ataque a la independencia del poder judicial.
La salida de Santanchè fue especialmente turbulenta: la ministra se resistió inicialmente a presentar su renuncia, lo que obligó a Meloni a presionarla personalmente. Su caso de presunto fraude empresarial había estado nublando la imagen del gobierno durante meses, y la derrota en el referéndum fue el detonante que aceleró su salida.
El resultado abre la carrera electoral en Italia de cara a los próximos comicios y pone en duda la cohesión de la coalición de gobierno. Los socios de Meloni —la Liga de Matteo Salvini y Forza Italia— ya han empezado a tomar distancia del liderazgo de la premier, en lo que analistas describen como el inicio de un reposicionamiento interno.

