Canadá comenzó a acercarse con mayor rapidez a la Unión Europea mientras aumenta la fricción comercial con Washington. El gobierno busca socios capaces de reducir el peso que Estados Unidos tiene sobre exportaciones, inversión y seguridad.
El primer ministro Mark Carney llevó a Europa una agenda de comercio, defensa y cadenas de suministro. La conversación incluye mecanismos de cooperación más profundos que los acuerdos tradicionales.
Para Canadá, diversificar mercados es una defensa frente a aranceles y decisiones impredecibles. Para Europa, el vínculo ofrece minerales, energía y un aliado político en América del Norte.
El giro puede modificar el mapa comercial regional y también tocar a México. Los tres socios del T-MEC enfrentan incentivos distintos para negociar fuera del bloque y protegerse de nuevas presiones estadounidenses.





