Un análisis de México Cómo Vamos colocó al indicador de inflación nuevamente en zona roja en febrero, previo a que la guerra en Medio Oriente disparara el precio internacional del crudo y los combustibles.
El repunte se concentra en alimentos procesados y servicios, dos componentes que el Banco de México vigila con especial atención porque tienden a mostrar mayor persistencia y son difíciles de revertir una vez que suben.
La Junta de Gobierno de Banxico había iniciado un ciclo de recortes moderados, pero la combinación de presiones externas e internas obliga a replantear la velocidad del ajuste. Operadores descartan ahora un movimiento agresivo en la próxima reunión.
El dato llega en un momento políticamente sensible: la narrativa oficial apuntaba a un enfriamiento suave de precios, y una nueva sorpresa al alza podría erosionar la percepción sobre el manejo económico del primer año de la administración Sheinbaum.





