La economía mexicana creció 2.1% anual durante el segundo trimestre, de acuerdo con cifras destacadas por la Secretaría de Hacienda. El resultado ofrece una señal de resistencia frente a aranceles, tensión comercial y menor dinamismo internacional.
El dato resume la producción total, pero no significa que todos los hogares o sectores hayan mejorado al mismo ritmo. Industria exportadora, servicios, consumo y empleo pueden mostrar trayectorias distintas dentro de un mismo promedio.
El Universal y Notigram confirmaron la tasa comunicada por Hacienda. La evaluación completa requerirá compararla con inflación, ingreso laboral e inversión, además de revisar si el crecimiento se sostiene durante la siguiente parte del año.
México necesita convertir expansión estadística en empleos formales y productividad. Si la incertidumbre sobre comercio frena proyectos, el avance puede perder fuerza; reglas estables y gasto público eficaz serán determinantes para mantenerlo.






