La economía mexicana envió dos señales opuestas: ganó velocidad frente al mismo periodo del año anterior, pero avanzó con extrema cautela de un mes a otro. La primera estimación del Inegi calcula un crecimiento anual de 2.7% para la actividad económica.
El Indicador Oportuno de la Actividad Económica estima que el sector terciario, donde se concentran el comercio y los servicios, creció 2.8% anual. Las actividades secundarias, que incluyen manufactura, construcción, minería y generación de energía, habrían aumentado 1.8%.
La fotografía mensual es mucho más moderada. Las cifras desestacionalizadas apuntan a un avance de alrededor de 0.09% en julio: 0.13% para comercio y servicios y 0.07% para las actividades industriales, de acuerdo con análisis difundidos tras el reporte.
El contraste importa para los hogares y las empresas. Una mejor comparación anual puede sostener empleo y consumo, pero el ritmo mensual muestra que la recuperación todavía carece de fuerza suficiente para disipar la incertidumbre sobre inversión, producción y poder de compra.





