El Jurado Nacional de Elecciones de Perú proclamó oficialmente a Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y a Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, como los candidatos que disputarán la segunda vuelta presidencial el próximo 7 de junio. La definición llegó tras un conteo ceñido que mantuvo en vilo al país durante días, con el tercer lugar —Rafael López Aliaga— quedando a apenas 20 mil votos de Sánchez.
Fujimori lidera la primera vuelta con 2.87 millones de votos, lo que representa un respaldo sólido en un país fragmentado políticamente. Para la hija del expresidente Alberto Fujimori, esta es su tercera campaña presidencial. En las dos anteriores llegó también a segunda vuelta y perdió ambas: primero ante Ollanta Humala y luego ante Pedro Castillo en 2021, en un resultado que todavía genera controversia en el país.
Roberto Sánchez, figura de la izquierda moderada, llega con un perfil menos conocido a nivel masivo pero con el respaldo de sectores organizados del sur del país. Su segundo lugar, conquistado por un margen estrecho, lo coloca en una posición desafiante: deberá ampliar su coalición de forma considerable para derrotar a Fujimori en la segunda vuelta.
La polarización política de Perú garantiza que las próximas semanas estarán marcadas por alianzas improbables, negociaciones entre partidos y una campaña de alta intensidad. El resultado del 7 de junio definirá el rumbo de una nación que en los últimos años ha pasado por seis presidentes y una crisis institucional de proporciones históricas.

