Representantes diplomáticos de Israel y Líbano sostuvieron una primera reunión formal bajo la mediación del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, con el objetivo de frenar los ataques israelíes en territorio libanés y cimentar el alto el fuego global.
La cita busca aterrizar los compromisos firmados entre Washington y Teherán tras semanas de bombardeos cruzados y un escalamiento que llevó a Hezbolá a desplegar drones FPV de bajo costo contra tanques Merkava, un recurso importado del conflicto ucraniano que alteró la ecuación militar.
Si las partes logran un acuerdo parcial, podrían abrirse corredores humanitarios adicionales y un mecanismo de verificación que involucre a observadores internacionales, según filtraciones a medios árabes y europeos cercanos a la negociación.
El movimiento diplomático aún es frágil. Analistas advierten que cualquier incidente en la frontera podría hacer colapsar el proceso, especialmente en un contexto donde el bloqueo estadounidense al estrecho de Ormuz agita los equilibrios energéticos y militares de toda la región.

