En su actualización de Perspectivas de la Economía Mundial, el organismo elevó ligeramente su estimación de crecimiento global para 2026, al pasar de 3% a 3.1%, impulsado principalmente por las inversiones relacionadas con inteligencia artificial.
El crecimiento de la industria tecnológica ha favorecido a economías con una participación importante en la fabricación de semiconductores, equipos de cómputo y componentes electrónicos. Sin embargo, el FMI señaló que los beneficios no se distribuyen de manera uniforme.
Mientras algunas economías avanzadas encuentran nuevas oportunidades en el desarrollo tecnológico, numerosos países enfrentan mayores costos de importación de energía y dificultades para financiar sus actividades productivas.
Uno de los factores más preocupantes es el conflicto en Medio Oriente, que ha mantenido los precios internacionales del petróleo por encima de los 100 dólares por barril y ha generado incertidumbre sobre las rutas comerciales.
El organismo también advirtió que una caída pronunciada de las inversiones relacionadas con inteligencia artificial podría reducir significativamente el crecimiento económico mundial durante los próximos años.
Ante este escenario, recomendó fortalecer la disciplina fiscal, reducir vulnerabilidades financieras y adoptar políticas que permitan enfrentar posibles episodios de inestabilidad.



