CD. Delicias, Chih.- El gremio del autotransporte está de luto tras el sensible fallecimiento de Ramón Ramírez Baca, un hombre que dedicó gran parte de su vida a las carreteras y que, con el paso de los años, se convirtió en una verdadera leyenda entre los traileros.
Su partida ha causado un profundo pesar entre familiares, amigos y compañeros de oficio, quienes hoy lo recuerdan no solo por su pasión por el volante, sino por su compañerismo, su calidad humana y el respeto que se ganó a lo largo de su trayectoria.
Sus restos son velados este sábado en Mausoleos de Todas las Almas, donde decenas de personas han acudido para darle el último adiós y acompañar a su familia en este difícil momento.
Como homenaje a quien marcó la vida de muchos operadores, este día a la 1:00 de la tarde se realizará un emotivo recorrido rumbo al Panteón Juan Pablo II. Se invita a todos los traileros que deseen rendirle tributo a participar con sus camiones y acompañar el cortejo, haciendo sonar sus motores y bocinas en honor a un hombre que hizo de la carretera su segundo hogar.
Hoy las rutas pierden a uno de los suyos, pero su legado, sus enseñanzas y los recuerdos que dejó en cada kilómetro permanecerán vivos entre quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Descanse en paz, Ramón Ramírez Baca. Su nombre seguirá recorriendo los caminos en la memoria de la gran familia trailera.






