Diplomáticos de Estados Unidos abandonaron una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU cuando la representación de Francia tomaba la palabra. AP y South China Morning Post reportaron que la protesta respondió a críticas francesas sobre el historial estadounidense en materia de derechos humanos.
El detonante fue un mensaje de la misión francesa que cuestionó el voto de Washington contra la renovación de Volker Türk como alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. La Asamblea General respaldó su continuidad por 144 votos a favor, 10 en contra y 13 abstenciones.
El embajador estadounidense Mike Waltz acusó a Francia de tolerar a gobiernos responsables de abusos y de emplear un discurso condescendiente. La delegación francesa evitó responder directamente al abandono de la sala y defendió el papel de Naciones Unidas en la protección de la paz y los derechos fundamentales.
El episodio ocurrió durante una sesión dedicada a Ucrania y añadió fricción a una relación ya presionada por desacuerdos sobre seguridad europea, la OTAN y la política exterior estadounidense. La salida tuvo un valor principalmente simbólico, pero mostró hasta qué punto las diferencias entre aliados se han trasladado a los foros multilaterales.




