Una pausa en los ataques entre Estados Unidos e Irán sacudió los mercados en sentido contrario al de las semanas de tensión: el petróleo cayó con fuerza y los activos de riesgo recuperaron terreno. El giro alcanzó de inmediato al peso mexicano.
El Brent perdió más de 5% en distintos momentos de la sesión y el West Texas Intermediate retrocedió alrededor de 5.7%, hasta la zona de 84 dólares por barril. La reacción reflejó una menor prima de riesgo, aunque el estrecho de Ormuz sigue bajo control iraní y el tránsito marítimo permanece limitado.
En México, el tipo de cambio rondó 17.47 pesos por dólar, con una apreciación moderada de la moneda nacional. Los inversionistas también impulsaron bolsas internacionales ante la posibilidad de que el conflicto no escale y de que se normalicen gradualmente los envíos energéticos.
El alivio tiene dos caras para el país. Un crudo más barato puede reducir presiones sobre combustibles e inflación, pero también recorta el valor de las exportaciones petroleras. La trayectoria dependerá de que la pausa militar se sostenga y de que Ormuz vuelva a operar con mayor normalidad.




