El papa Francisco llegó a la ciudad de Bata, en Guinea Ecuatorial, con un programa diseñado para resaltar los valores del perdón, la memoria y la esperanza. Su primera parada fue la prisión local, donde celebró un encuentro con reclusos que se convirtió en uno de los momentos más emotivos del viaje apostólico africano.
Posterior a su visita carcelaria, el pontífice se dirigió al monumento conmemorativo de las víctimas de la explosión del 7 de marzo de 2021, cuando una serie de detonaciones en un depósito militar de la ciudad dejó más de 100 muertos, miles de heridos y barrios enteros destruidos. El papa realizó un momento de oración silenciosa ante las familias de las víctimas que acudieron al encuentro.
El itinerario en Bata incluyó también un encuentro con jóvenes y familias, en el que el papa insistió en la importancia del diálogo intergeneracional y en la necesidad de que Guinea Ecuatorial construya instituciones que protejan a sus ciudadanos más vulnerables. El país, rico en petróleo, concentra una de las mayores desigualdades del continente africano.
La visita de Francisco a Guinea Ecuatorial forma parte de su amplia gira por el continente africano, que busca fortalecer la presencia de la Iglesia Católica en una región donde el crecimiento del catolicismo contrasta con contextos de pobreza extrema, inestabilidad política y conflictos armados.

