El cine ya no es exclusividad humana. El World Artificial Intelligence Film Festival (WAiFF) abre sus puertas en Cannes con una cifra contundente: 5,474 películas producidas con inteligencia artificial enviadas desde más de 80 países, de las cuales 412 llegaron a la gran final que se celebra los días 21 y 22 de abril en el Palacio de Festivales, el Hotel Marriott, el Espace Miramar y el Cine Les Arcades.
Las estrellas del cine Gong Li y Agnès Jaoui presiden el jurado de esta segunda edición, mientras que el legendario director Claude Lelouch asume la presidencia honorífica del evento. La programación incluye conferencias internacionales y mesas redondas sobre los desafíos artísticos, económicos y legales de la inteligencia artificial aplicada al cine, screenings competitivos y una ceremonia de premios que promete marcar un precedente en el reconocimiento institucional del cine generado con IA.
Antes de la gran final en la Croisette, el WAiFF realizó una gira mundial con paradas en São Paulo, Seúl, Kioto y Pekín, consolidándose como uno de los eventos más influyentes en la intersección entre tecnología y cultura audiovisual. El crecimiento exponencial de participantes refleja un fenómeno global: realizadores de todo el mundo, sin grandes presupuestos ni equipos técnicos, producen cortometrajes y largometrajes con herramientas de IA que hasta hace tres años eran inaccesibles.
El certamen llega en un momento en que la industria cinematográfica tradicional debate con urgencia cómo regular, acreditar y remunerar las obras generadas con IA. Sindicatos de guionistas, actores y directores en Hollywood y Europa vigilan de cerca qué conclusiones emergen del festival canense, cuya declaración final podría influir en los marcos regulatorios que varios países están elaborando para este nuevo tipo de creación.

