El funcionario encargado del plan de Donald Trump para un alto el fuego en Gaza lanzó una crítica poco habitual contra Israel. Señaló que los ataques sobre el territorio palestino debilitan la posibilidad de sostener la negociación.
La advertencia fue presentada ante Naciones Unidas y colocó una disyuntiva directa: aceptar la propuesta estadounidense o exponerse a una nueva fase de guerra. El mensaje también busca presionar a las partes que aún rechazan puntos del acuerdo.
Reforma y AP coincidieron en la crítica y en el riesgo descrito por el enviado. La declaración importa porque proviene de la administración que impulsa el plan, aunque todavía no equivale a sanciones ni a un cambio completo de política.
Un alto el fuego dependerá de garantías sobre rehenes, ayuda humanitaria y seguridad para civiles. Sin mecanismos verificables, las declaraciones pueden contener la tensión unos días, pero no impedir que cada ataque destruya la confianza restante.




