La cifra desarma cualquier optimismo: la cantidad de sargazo que llega al Caribe mexicano es cuatro veces superior a la del año pasado y 27 veces mayor al promedio histórico. En lo que va del ejercicio se han recolectado 96 mil 151 toneladas, superando ya las 92 mil 782 de todo 2025 y convirtiendo a ambos periodos en los de mayor recolección registrada en Quintana Roo.
El fenómeno golpea el corazón económico del estado. Las playas de Cancún, Playa del Carmen y Tulum sostienen buena parte de la industria turística nacional, y la macroalga no solo deteriora la imagen del destino: al descomponerse libera gases con olor a azufre y afecta ecosistemas costeros completos.
El gobierno federal anunció una inversión de 2 mil 635.6 millones de pesos para reforzar la Estrategia Integral de Atención al Sargazo. El plan contempla la adquisición de dos remolcadores y seis sargaceros costeros, el fortalecimiento de las barreras de contención en los puntos más afectados y un sistema de monitoreo para capturar el alga antes de que toque la arena.
La estrategia se implementará con la participación de la Secretaría de Marina, el gobierno de Quintana Roo, Fonatur, Semarnat y el sector hotelero, e incorpora un componente de aprovechamiento de la macroalga bajo un modelo de economía circular. La apuesta es convertir un problema ambiental recurrente en materia prima.



