Investigadores alemanes localizaron una aparente reivindicación del ataque con vehículo contra asistentes a una celebración del Orgullo en Berlín. El atentado dejó una mujer muerta y 29 personas heridas, según los balances recogidos por AP, EL PAÍS y Euronews.
El presunto atacante, abatido por la policía, había sido condenado meses antes por preparar un acto grave de violencia contra la seguridad del Estado. Pese a esa condena y a evaluaciones previas por riesgo de radicalización, se encontraba en libertad, una circunstancia que concentró las críticas sobre los mecanismos de vigilancia.
El canciller Friedrich Merz abrió la puerta a reforzar el seguimiento y limitar la movilidad de personas catalogadas como amenazas. El debate incluye la coordinación entre autoridades regionales, federales y europeas, así como las condiciones legales para supervisar a alguien que ya cumplió o tiene suspendida una pena.
Euronews señaló que no existe una lista única de vigilancia para toda la Unión Europea, lo que puede crear vacíos cuando una persona se desplaza entre países. Las autoridades alemanas mantienen la investigación para determinar la autoría, los posibles apoyos y la autenticidad de la reivindicación encontrada.



