Una barrera de misiles y drones rusos sobre Kiev y la región circundante dejó 17 muertos y 44 heridos durante la madrugada del miércoles. El ataque combinó 24 misiles balísticos, cuatro misiles de crucero y 115 drones en una sola oleada, una de las más densas registradas en meses.
Entre los objetivos alcanzados figuran instalaciones de almacenamiento en la ciudad de Brovary, mientras que otro incendio se desató en un almacén en Bucha. Un día antes, un impacto en la ciudad de Sumy había matado a una mujer de edad avanzada y a dos niños. Del lado ruso, las autoridades reportaron cinco muertos tras un ataque ucraniano con drones contra tres almacenes en las afueras de Moscú.
El dato que explica la letalidad creciente es logístico. Los bombardeos intensificados están explotando la escasez crítica de misiles interceptores para los sistemas Patriot de fabricación estadounidense, el único sistema de defensa aérea en el arsenal ucraniano capaz de derribar misiles balísticos. Sin repuestos suficientes, cada oleada encuentra menos resistencia.
El deterioro tiene lecturas que exceden el frente. La guerra sigue siendo uno de los factores que presionan los precios globales de granos, fertilizantes y energía, insumos que México importa y que se reflejan en el costo de producción agrícola y en el precio final de la canasta básica.



