Cuatro meses después de anunciar la estrategia "Gas Natural: Soberanía Energética", el Gobierno presentó el primer informe del comité científico que evaluó la viabilidad del gas no convencional en México. Al menos 54 especialistas concluyeron que existen condiciones para ese tipo de extracción y entregaron diez recomendaciones que deberán cumplirse antes de iniciar cualquier actividad.
El dictamen no es un cheque en blanco. La recomendación más contundente es la prohibición expresa de extraer gas no convencional en la cuenca Tampico-Misantla, que abarca Veracruz y parte de Tamaulipas, por razones ambientales, sociales, de biodiversidad y de densidad demográfica. Es una zona densamente poblada y con alta presencia de comunidades indígenas.
Donde sí ve viabilidad el comité es en la cuenca de Burgos, en Tamaulipas, y en áreas de Coahuila. Ahí se recomienda iniciar trabajos exploratorios con perforación de pozos profundos para confirmar la existencia de agua salina en formaciones geológicas, un requisito técnico clave: la idea es usar esa agua en el proceso de fractura hidráulica en lugar de agua dulce.
La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que el Gobierno todavía no ha tomado la decisión de autorizar la explotación y que esta etapa corresponde únicamente a la evaluación científica y técnica de los yacimientos. El trasfondo económico es evidente: México importa la mayor parte de su gas natural de Estados Unidos, y reducir esa dependencia es el objetivo declarado de toda la estrategia.





