El anuncio de Pekín llegó después de la reciente reunión entre Xi Jinping y Donald Trump en Washington. Ambos gobiernos también acordaron avanzar hacia una reducción recíproca de aranceles sobre productos valorados en alrededor de 30 mil millones de dólares, aunque todavía deben completar los procedimientos legales necesarios antes de que las rebajas entren en vigor.
Entre los productos que podrían beneficiarse se encuentran juguetes, pequeños electrodomésticos y otros bienes chinos, mientras que Pekín reduciría cargas sobre productos agrícolas, madera, cosméticos y dispositivos médicos estadounidenses. China sostiene que más del 90% de los productos incluidos en las listas dejarían de pagar aranceles adicionales, aunque Estados Unidos todavía no ha confirmado ese porcentaje.
La disputa comercial entre ambos países alcanzó uno de sus momentos más tensos en abril de 2025, cuando Estados Unidos elevó hasta 145% los aranceles sobre productos chinos y Pekín respondió con gravámenes de hasta 125% sobre bienes estadounidenses.
La ampliación de la tregua no representa un acuerdo comercial definitivo. China espera que las reuniones de alto nivel previstas antes de finalizar el año permitan alcanzar una nueva extensión y mantener un entorno más estable para empresas y mercados.
Uno de los grandes asuntos que continúa sin resolverse es el acceso de las empresas chinas a chips estadounidenses utilizados para desarrollar inteligencia artificial. Aunque los dos gobiernos acordaron abrir un diálogo sobre IA, las restricciones a la venta de semiconductores permanecen sin cambios.
Xi Jinping y Donald Trump tienen previsto volver a encontrarse en noviembre durante el foro APEC en Shenzhen y en diciembre durante la cumbre del G20 en Miami.






