Sergio Checo Pérez no considera terminada su misión en la Fórmula Uno. Tras 15 años en la categoría, el piloto mexicano sostiene que todavía quiere competir por un campeonato mundial.
Su trayectoria incluye victorias, podios y temporadas bajo enorme presión. También ha debido reconstruirse después de etapas en las que su continuidad parecía agotada.
El objetivo exige un auto competitivo, regularidad y respaldo de equipo durante una temporada completa. En una parrilla dominada por márgenes mínimos, la experiencia ayuda, pero no reemplaza el rendimiento técnico.
La declaración renueva la expectativa de la afición mexicana. Checo no quiere que su legado sea únicamente haber llegado y ganado carreras, sino haber peleado hasta el final por la corona.






