La inteligencia artificial dejó de ser una promesa distante para el empleo mexicano: 2.93 millones de puestos tienen exposición media o alta a sus capacidades actuales. El mayor impacto se concentra en oficinas, atención al cliente y procesamiento de información.
Secretariado, recepción, captura de datos, labores administrativas y centros de llamadas aparecen entre las ocupaciones más expuestas. Muchas tienen una elevada participación femenina, por lo que una transición desordenada puede ampliar brechas laborales existentes.
El análisis de México, ¿cómo vamos? descompone cada ocupación en tareas que una herramienta generativa podría ejecutar o acelerar. Sus autores aclaran que exposición no equivale automáticamente a despido: también puede significar mayor productividad y funciones nuevas.
La diferencia dependerá de capacitación y reglas laborales. Si las empresas usan la tecnología solo para recortar personal, el costo social será inmediato; si forman a sus trabajadores, esos mismos puestos pueden transformarse antes de desaparecer.






