Alfonso Fernández Magallón, alias 'Poncho La Quiringüa', líder máximo del Cártel de Los Reyes y por quien el gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares, fue detenido por elementos del Ejército mexicano en Michoacán. La reacción de su organización no tardó: sus operadores levantaron bloqueos e incendiaron vehículos en distintos puntos de Los Reyes y Peribán.
La detención se enmarca en la ofensiva federal contra las organizaciones criminales que se disputan el control de Tierra Caliente y el occidente de Michoacán, una de las regiones más volátiles del país. Ese territorio concentra rutas de trasiego, extorsión al sector aguacatero y una fragmentación criminal que ha multiplicado los grupos armados en pugna.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó el operativo y precisó que Fernández Magallón cuenta con orden de aprehensión por los delitos de privación ilegal de la libertad y motín. La captura ocurrió apenas dos días después de la de Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias 'R1', identificado como jefe de Los Rs, célula vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Las autoridades mantienen el despliegue en la zona para restablecer la circulación y contener represalias. El golpe se suma a una racha de detenciones de alto perfil que la Federación presenta como prueba de que la estrategia de inteligencia está desarticulando los mandos, aunque el patrón de narcobloqueos posteriores muestra la capacidad de reacción que conservan estas estructuras.





