La Organización Mundial de la Salud activó protocolos de seguimiento internacional tras detectar un brote de hantavirus —específicamente del virus Andes— a bordo del crucero MV Hondius, que partió de Ushuaia, Argentina. Se han confirmado ocho casos y tres muertes, una tasa de letalidad del 38 por ciento, significativamente más alta que la de los virus respiratorios comunes.
La OMS descartó que el brote represente una amenaza de pandemia. A diferencia del COVID-19, el virus Andes no se transmite fácilmente de persona a persona: la infección requiere contacto directo con roedores infectados o sus excrementos. Los pasajeros probablemente se contagiaron durante actividades en zonas rurales de Argentina, Chile y Uruguay antes de abordar el barco.
Para México, la relevancia es principalmente preventiva. La Secretaría de Salud recomendó a los viajeros que planeen actividades en zonas boscosas del Cono Sur extremar la higiene, evitar el contacto con roedores y acudir de inmediato a un médico ante síntomas de fiebre, dolores musculares y dificultad para respirar. La OMS distribuyó 2 mil 500 kits de diagnóstico a laboratorios en cinco países.
México no ha reportado casos relacionados con el brote, pero las autoridades sanitarias dijeron estar en alerta y en comunicación permanente con la red de vigilancia epidemiológica de la OMS. El barco se dirigió a las Islas Canarias, cuyo gobierno aceptó recibirlo tras solicitud expresa del organismo internacional.

