Un ataque ruso con bombas aéreas guiadas contra la localidad de Komishuvaja, en la región ucraniana de Zaporiyia, dejó al menos 33 personas muertas, de acuerdo con el balance difundido el martes por la agencia EFE con base en datos de las autoridades regionales. Uno de los proyectiles impactó una escuela que se utilizaba como punto de distribución de ayuda humanitaria, lo que provocó el derrumbe del edificio.
Según las autoridades de la región, sobre el pueblo cayeron el lunes al menos nueve bombas de unos 3,000 kilos cada una. El presidente Volodímir Zelenski explicó que un primer impacto alcanzó la escuela y un segundo golpeó una zona donde la población se había refugiado. Entre los fallecidos hay dos rescatistas y cuatro policías, informó el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, y cinco personas fueron sacadas con vida de entre los escombros.
Las cifras han cambiado conforme avanzan las labores de búsqueda. La agencia estatal Ukrinform reportó en la madrugada del martes 26 muertos y cinco hospitalizados, y precisó que la mayoría eran civiles que habían acudido por ayuda o a socorrer a los heridos del primer ataque. Zelenski, desde Berlín, calificó el hecho como "una de las mayores matanzas perpetradas por Rusia en esta guerra" y advirtió que más de 50 personas podrían seguir atrapadas.
La misión de vigilancia de derechos humanos de la ONU, a través de su directora Danielle Bell, acusó a las fuerzas rusas de negligencia grave, al señalar que sabían del reparto de ayuda o no tomaron medidas básicas para verificarlo. El Ministerio de Defensa ruso no hizo comentarios públicos. Las autoridades regionales decretaron tres días de luto, y los rescates se suspendieron por momentos ante la presencia de drones rusos.
El ataque se produjo horas después de que terminara una tregua temporal en la región de Jersón que permitió evacuar civiles de Oleshky. Para el 10 y 11 de noviembre están previstas en Abu Dabi conversaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, en las que Kiev planea proponer garantías de seguridad y una tregua sobre infraestructura energética antes del invierno.
Con información de: Infobae y Ukrinform.
Foto ilustrativa: Brücke-Osteuropa / Wikimedia Commons (dominio público).



