La tarde del 2 de noviembre, una empleada de limpieza de un baño público en León, Guanajuato, llamó a la policía debido a que encontró un feto dentro de un inodoro junto a grandes cantidades de sangre.
La empleada le dijo a la policía que había encontrado el feto debido a que había entrado a inspeccionar las instalaciones debido a que vio a una joven de entre 17 y 20 años con una actitud sospechosa.
Al acudir al sitio, oficiales de la Policía Municipal de León confirmaron la presencia del cuerpo y procedieron a iniciar las investigaciones correspondientes para encontrar indicios que facilitaran esclarecer lo ocurrido.
El feto fue trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) donde se le realizará la necropsia de ley y se continuará con el proceso de identificación.
Hasta el momento, no se tiene información sobre la identidad de la responsable ni de su paradero. No obstante, conforme a los informes compartidos de manera extraoficial, se presume que el feto era de sexo masculino y tenía alrededor de 5 meses de gestación, sin embargo, esta información no ha sido confirmada por las autoridades.






