Operativos coordinados del Gabinete de Seguridad del gobierno de México derivaron en el hallazgo de 26 artefactos explosivos artesanales y materiales para su fabricación en Durango, además de seis artefactos explosivos improvisados asegurados en Michoacán, en una de las ofensivas más recientes contra el crimen organizado.
Las acciones forman parte de la estrategia nacional de seguridad que el gobierno federal ha promovido durante 2026, la cual incluye detenciones, cateos y aseguramientos de armas y drogas, y que se suma al acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos para reforzar la seguridad anunciado el 15 de junio.
Las primeras acciones de mediados de junio abarcaron Baja California, Durango, Estado de México, Michoacán, Puebla, Sinaloa y Zacatecas. Para el 18 de junio, los operativos se habían extendido a 13 entidades: Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Durango, Guanajuato, Michoacán, Morelos, Nayarit, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Zacatecas, con decenas de detenciones de presuntos operadores y sicarios.
Mientras el gobierno presume una caída del 46% en homicidios dolosos como resultado de esta estrategia, el hallazgo de explosivos artesanales en cantidades significativas evidencia que algunos grupos criminales han escalado sus métodos de violencia, lo que mantiene la presión sobre las autoridades de seguridad en varias regiones del país.






