El exmilitar fue detenido el pasado 2 de octubre en Zapopan, Jalisco, después de permanecer fuera del alcance de las autoridades durante varios meses. Su captura representó un avance en las investigaciones sobre una estructura que presuntamente introducía grandes cantidades de hidrocarburos al país utilizando declaraciones aduanales falsas para evitar el pago de impuestos.
De acuerdo con las investigaciones federales, Solano Ruiz habría sido uno de los principales operadores de una organización vinculada con los hermanos Farías Laguna, señalados por las autoridades como participantes importantes dentro de la presunta red de contrabando.
Los investigadores sostienen que la estructura habría comercializado ilegalmente al menos 564 millones de litros de combustible entre 2023 y 2026, utilizando un sistema de operaciones marítimas que involucraba 69 embarcaciones y movimientos relacionados con cuatro aduanas.
Una de las principales características del esquema consistía en declarar determinados cargamentos como productos distintos a los combustibles que realmente se transportaban. De esta manera, los involucrados presuntamente conseguían reducir o evitar obligaciones fiscales asociadas con su importación.
Esta práctica forma parte del llamado huachicol fiscal, una modalidad distinta al robo tradicional de hidrocarburos. Mientras que el robo convencional suele involucrar la extracción ilegal de combustible desde ductos o instalaciones, el huachicol fiscal utiliza principalmente mecanismos de contrabando, evasión tributaria y documentación irregular.
La diferencia es importante porque este tipo de operaciones puede desarrollarse mediante estructuras empresariales, comerciales y administrativas aparentemente legítimas, lo que dificulta su identificación sin investigaciones financieras y aduanales especializadas.
Según la Fiscalía, el Capitán Sol habría desempeñado funciones relacionadas con la coordinación de comunicaciones y presuntos pagos ilegales para facilitar las operaciones. Las investigaciones señalan que utilizaba aplicaciones de mensajería cifrada para mantener contacto con otros integrantes de la organización.
Solano Ruiz se retiró de la vida militar en 2018 y contaba con experiencia en áreas vinculadas con inteligencia estratégica. Las autoridades investigan cómo estos conocimientos pudieron haber sido aprovechados para coordinar actividades dentro de la presunta estructura delictiva.






