Una embarcación con unas 160 personas que salió de Gambia rumbo a las islas Canarias quedó sin combustible y pasó cerca de 25 días a la deriva frente a África occidental. Naciones Unidas contabilizó al menos 144 personas muertas o desaparecidas en varios incidentes relacionados.
El barco principal fue localizado cerca de Mauritania con 38 supervivientes, incluidos dos menores que perdieron a toda su familia. Dos personas rescatadas murieron después, según los reportes recogidos por medios europeos.
AP, Euronews y EL PAÍS coincidieron en la ruta, el prolongado tiempo en el mar y la magnitud de la tragedia. La ruta atlántica hacia Canarias se ha vuelto especialmente peligrosa por las distancias, las condiciones oceánicas y el uso de embarcaciones precarias.
El naufragio refuerza los llamados a mejorar rescate, vías legales y cooperación con países de salida. El endurecimiento de controles en Mauritania y Senegal ha desplazado parte de las salidas hacia puntos más lejanos, lo que puede hacer los trayectos todavía más mortales.





