Tras décadas celebrándose en Park City, Utah, el Festival de Cine de Sundance anunció que se trasladará a Boulder, Colorado, a partir del próximo año. Para muchos asistentes habituales, la edición de este año marcó el final de una era. El productor Butch Ward y la fotógrafa Suzie Taylor dijeron sentirse ‘rotos’ al despedirse del entorno montañoso y del ambiente íntimo que caracterizó al festival desde que Robert Redford lo fundó.
Los organizadores indicaron que la mudanza obedece a la necesidad de espacios más amplios y de infraestructura moderna, pero reconocieron que la decisión no fue fácil. Ward recordó que el festival nació con la idea de apoyar a cineastas independientes y que los bosques de Utah fueron parte de su identidad. Otros asistentes temen que el cambio atraiga a un público más corporativo y diluya el espíritu bohemio de Sundance.
Además de la nostalgia, la nueva sede genera incertidumbre sobre la logística y el alojamiento en Boulder, una ciudad universitaria con limitadas opciones de hospedaje durante el invierno. Algunos voluntarios veteranos dijeron que no planean asistir a la próxima edición porque el traslado representa costos adicionales.
Los directivos del Instituto Sundance aseguraron que mantendrán la misión de descubrir y apoyar nuevas voces del cine. Recordaron que el festival se ha adaptado en el pasado y que la comunidad cinematográfica ha respondido positivamente a los cambios. Aun así, muchos asistentes aprovecharon la última edición en Utah para rendir homenaje a Redford y compartir recuerdos de años anteriores.





