México habilitó un mecanismo especial para que turistas y aficionados extranjeros puedan denunciar delitos durante la Copa del Mundo, un movimiento que reconoce implícitamente uno de los mayores temores de los visitantes: ser víctima de un delito y no saber a quién acudir.
Con millones de extranjeros recorriendo el país por el torneo, las autoridades enfrentan el desafío de ofrecer atención ministerial en varios idiomas y con procedimientos simplificados, lejos de los trámites que suelen desalentar incluso a los propios mexicanos a denunciar.
El mecanismo busca que robos, fraudes, abusos en cobros y otros delitos comunes contra visitantes puedan reportarse de forma ágil, y que las fiscalías den seguimiento sin que la víctima deba permanecer semanas en el país. La medida se suma a los operativos de seguridad desplegados en las ciudades sede.
Más allá del Mundial, organizaciones civiles ven en el sistema un experimento valioso: si la denuncia exprés funciona para los turistas, el siguiente reclamo será obvio —que funcione igual de bien para los mexicanos, en un país donde la enorme mayoría de los delitos nunca se denuncia.

