El veterano actor Ted Levine, conocido mundialmente por su interpretación del villano Jame Gumb (Buffalo Bill) en la película "El Silencio de los Inocentes", emitió declaraciones recientes cuestionando el legado cultural de su personaje. A más de tres décadas del estreno del filme, Levine expresó su incomodidad con cómo el rol ha sido utilizado para perpetuar estereotipos dañinos.
En una entrevista retomada este fin de semana, el actor señaló que, si bien reconoce la calidad cinematográfica de la obra, lamenta que la caracterización haya contribuido a la transfobia y al miedo irracional hacia personas con identidades de género diversas. Aclaró que su intención original fue retratar a un psicópata perturbado, no representar a una comunidad específica.
Levine ha buscado a lo largo de su carrera distanciarse de ese encasillamiento, aceptando roles de figuras de autoridad y personajes complejos en series y películas recientes. Sin embargo, la sombra de Buffalo Bill sigue siendo una referencia constante, lo que lo ha llevado a ser más vocal sobre su postura ética respecto a la representación en el cine.
Sus comentarios han generado debate en redes sociales y foros de cine, donde se discute la responsabilidad de los actores y directores en la creación de villanos. La reflexión de Levine se suma a una conversación más amplia en Hollywood sobre la evolución de los tropos narrativos y el impacto social de las películas de terror clásicas.





