El gobernador Alfonso Durazo y la presidenta Claudia Sheinbaum pusieron en marcha cuatro proyectos hospitalarios y un acelerador lineal oncológico que atenderá a pacientes de todo el noroeste del país, una inversión que supera los 80 millones de pesos.
El acelerador comenzó a operar el jueves con precisión milimétrica para tumores que antes requerían viajes largos a Ciudad de México o Monterrey. Para familias de Sonora, Baja California y partes de Chihuahua, el traslado significaba gastos de decenas de miles de pesos, además del desgaste emocional.
Los cuatro hospitales nuevos cubrirán zonas rurales del sur del estado y la sierra, donde la red pública tenía huecos críticos. Durazo insistió en que el equipamiento supera al de varios hospitales privados de la región y que incluye tecnología oncológica de última generación, con software integrado para planeación de tratamientos.
El anuncio es parte del plan de fortalecimiento del sistema IMSS-Bienestar que Sheinbaum impulsa desde el arranque de su administración. Sonora se suma a los estados que han recibido inversión directa en infraestructura médica y se convierte en el primero del norte con acelerador lineal público funcionando en 2026.

