Charly Alberti y Zeta Bosio vuelven a pisar escenarios mexicanos bajo el nombre de Soda Stereo, pero esta vez con un tercer integrante que ya no está: Gustavo Cerati. La gira Ecos, que llega al Palacio de los Deportes de la Ciudad de México el 14, 15 y 16 de abril, utiliza tecnología de audio avanzada para integrar la voz y la guitarra originales del legendario músico argentino, fallecido en 2014.
No se trata de un holograma ni de un tributo con cantantes invitados. La banda describe el concepto como una "reunión sónica" que recupera las grabaciones originales de Cerati para crear una experiencia que, según quienes ya la vieron en Sudamérica, genera una mezcla de euforia y conmoción. La gira arrancó el 21 de marzo en Buenos Aires con reseñas polarizadas: algunos la consideran un homenaje brillante, otros un ejercicio incómodo de nostalgia tecnológica.
En México, la expectativa es enorme. Las siete fechas programadas —tres en CDMX, dos en Guadalajara y dos en Monterrey— registran alta demanda, con precios que van de 1,364 a 5,190 pesos. Para una generación que creció con "De música ligera" y "Persiana americana", la oportunidad de escuchar esas canciones con la voz de Cerati en vivo es irresistible.
El debate sobre los límites éticos de usar la voz de artistas fallecidos en espectáculos en vivo apenas comienza, pero Soda Stereo ha demostrado que el mercado está dispuesto a pagar por esa experiencia.




