La presidenta Claudia Sheinbaum salió al frente de la crisis desatada por el tiroteo en Teotihuacán con un mensaje contundente: México está preparado para recibir el Mundial 2026 y la seguridad de los turistas está garantizada. Anunció que la zona arqueológica reabrirá sus puertas a visitantes tras un reforzamiento integral del sistema de vigilancia.
Sheinbaum detalló que el gobierno coordinará con la FIFA un protocolo específico para los estadios y recintos sede del torneo, que incluye puntos de revisión adicionales, cámaras de reconocimiento facial y presencia permanente de elementos de la Guardia Nacional. 'Lo de Teotihuacán fue un hecho aislado, el tipo de acto que ocurre en cualquier país del mundo', declaró en conferencia de prensa.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que se extenderá la cobertura de vigilancia a las 40 zonas arqueológicas y museos más visitados del país. El plan contempla también la instalación de detectores de metal en los accesos principales a sitios patrimoniales.
La respuesta del gobierno fue vista como un ejercicio de control de daños ante la cobertura internacional del incidente. Medios de Europa, Canadá y Estados Unidos habían encabezado sus portadas con el ataque, generando preguntas sobre la capacidad del país para garantizar la seguridad durante el torneo más grande del mundo.

