La modificación fue avalada con 86 votos a favor de Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo, mientras que los 42 senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra.
La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y establece que, si una persona cuenta con otra nacionalidad, deberá renunciar a ella antes de registrarse como candidata a alguno de esos cargos.
El cambio todavía no entra en vigor. Al tratarse de una reforma constitucional, deberá ser aprobado por al menos 16 congresos estatales. Además, un artículo transitorio establece que el nuevo requisito comenzará a aplicarse a partir de 2028, por lo que no afectará a quienes compitan por gubernaturas en las elecciones de 2027.
La presidenta Claudia Sheinbaum promovió la reforma bajo el argumento de reforzar la soberanía nacional y evitar que quienes ocupen los principales cargos ejecutivos del país tengan compromisos formales con otra nación.
Los partidos de oposición rechazaron la medida al considerar que puede afectar los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad, particularmente de personas migrantes o hijos de mexicanos nacidos en otros países.
Durante la discusión se presentaron propuestas para permitir que la renuncia a una segunda nacionalidad se realizara únicamente después de ganar una elección y antes de asumir el cargo, pero Morena y sus aliados mantuvieron el dictamen sin modificaciones.
La reforma forma parte de una serie de cambios impulsados por el Gobierno federal en materia de soberanía e intervención extranjera en procesos políticos.





