El gobierno de Sinaloa reforzó la búsqueda de los diez mineros secuestrados el 23 de enero en Concordia con 1 190 elementos: 800 soldados del Ejército, 270 miembros de fuerzas especiales, 100 guardias nacionales y 20 agentes ministeriales.
La operación, ordenada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de la Defensa Nacional, incluye tres helicópteros y dos aviones T‑6C para patrullar la zona montañosa donde desaparecieron los trabajadores. Equipos de búsqueda recorren carreteras y veredas entre El Palmito y Santa Cruz de Alayá en busca de pistas.
El gobernador Rubén Rocha Moya explicó que se instalaron puntos de control y que los militares visitarán comunidades cercanas para recabar información. Subrayó que la prioridad es encontrar con vida a los mineros y que se usarán todos los recursos necesarios.
Las autoridades sospechan que una célula vinculada a la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa está involucrada en el secuestro. El operativo se considera la búsqueda más amplia de su tipo en el estado y las familias de las víctimas reciben apoyo mientras continúan las investigaciones.


