En su informe mundial titulado "Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios", la organización Oxfam advierte que la riqueza de los grandes multimillonarios aumentó en 2025 a un ritmo tres veces superior al de los cinco años anteriores. La ONG alerta que este crecimiento desproporcionado está concentrado en un reducido grupo de magnates, cuyas fortunas suman 18,3 billones de dólares.
Según Oxfam, el ascenso de estas élites económicas ha tomado el control de la política, impulsando agendas regresivas y socavando las democracias. La organización cita el ejemplo del presidente estadounidense Donald Trump, cuya administración redujo impuestos a los superricos y bloqueó la cooperación fiscal internacional, beneficiando a monopolios e impulsando acciones ligadas a la inteligencia artificial.
El informe detalla que los doce magnates más acaudalados concentran más riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, y que el patrimonio de los latinoamericanos ultrarricos creció 39 % en el último año, multiplicando por 16 la tasa de crecimiento de la economía regional. Oxfam calcula que un milmillonario tiene 4 000 veces más probabilidades de ocupar un cargo político que cualquier otra persona.
Para la directora regional de Oxfam, Gloria García‑Parra, este desequilibrio perpetúa la desigualdad y condiciona las decisiones públicas. La organización propone gravar las grandes fortunas y limitar su influencia política para proteger la democracia y reducir la pobreza.





