Un barco que transportaba a alrededor de 50 migrantes se hundió en aguas del Mediterráneo frente a las costas de Túnez. Según un sobreviviente rescatado por un buque mercante, la embarcación partió de la ciudad tunecina de Sfax y se dirigía hacia Italia cuando sufrió una avería y se hundió rápidamente. El único rescatado relató que los demás pasajeros se ahogaron durante la noche antes de que llegara la ayuda.
La guardia costera maltesa trasladó al sobreviviente a la isla de Malta, donde recibió atención médica y declaró que la mayoría de los pasajeros eran jóvenes de países subsaharianos. Las autoridades tunecinas y organizaciones internacionales iniciaron un operativo de búsqueda y rescate, aunque las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuían por las condiciones del mar y el tiempo transcurrido.
El incidente puso de relieve el peligroso trayecto que miles de migrantes emprenden cada año desde el norte de África hacia Europa. La ruta desde Túnez y Libia hacia Italia se ha convertido en una de las más mortíferas, con numerosas embarcaciones improvisadas que se hunden por sobrecarga o condiciones climáticas adversas.
Organizaciones humanitarias instaron a la Unión Europea a reforzar los esfuerzos de rescate y a establecer vías legales de migración. También solicitaron a las autoridades tunecinas una investigación para desmantelar las redes de tráfico de personas que operan en Sfax y otros puertos de salida.



